Eriksson sí se pone a trabajar
Muchos recordarán el proceso de Hugo Sánchez al frente del Tri, en el cual se la pasó de vacaciones en Cancún. No iba a muchos partidos de la liga mexicana, y en general no se preocupaba para estudiar de cerca a los jugadores mexicanos. Hugo Sánchez, al igual que muchos técnicos mexicanos, no sabe trabajar, no es un técnico las 24 horas del día los 365 días del año, sino nada más durante esos 90 minutos que dura un partido. Así no se puede, tenemos mucho que aprender.
Sven-Göran Eriksson sí sabe lo que es ser un técnico de Selección, apenas lleva unas semanas en el cargo, y desde el principio se le veía ese carácter y ganas de hacer las cosas bien. El domingo pasado, por citar un ejemplo, Eriksson estuvo en CU para el duelo entre Pumas y Necaxa, y una hora despues ya estaba en el Azteca, para el duelo entre América y Santos. Así se la ha pasado, de estadio a estadio, observando a los posibles convocados, aprendiendo, empapándose de la idiosincracia y forma de jugar del jugador mexicano. Aquí es donde técnicos anticuados, como el caso de Raúl Arias, pueden aprender. Esos técnicos que le tiran, y con ganas al nuevo técnico. La razón es simple: miedo. Miedo a crecer, a aprender cosas nuevas, a verse opacados por la calidad y trayectoria de un gran técnico reconocido internacionalmente. Técnicos como Lapuente y Arias le tiene envidia a Eriksson, creen ser igual o más capaces de dirigir a la Selección, y se ven invadidos por un extranjero que sí sabe hacer las cosas, pero les tengo noticias, sus capacidades como técnicos están a años luz que las de Eriksson.
El sueco tiene 19 títulos en su carrera, todos en Europa, en donde se juega bien, mejor que aquí, con más táctica y mayor orden. Nuestros técnicos (exceptuando a Javier Aguirre) viven en la prehistoria comparados con los técnicos europeos, se dejan llevar de más por las presiones de las “vacas sagradas” (dígase Jared Borgetti, Oswaldo Sánchez y demás jugadores que sólo siguen en la Selección por su “jerarquía”). Con Eriksson se espera un cambio, se espera que se llame a los que juegan mejor, sin importar si tienen 16 años o 40.
Sven-Göran Eriksson es un gran técnico, y estas primeras semanas al frente de la Selección permiten pronosticar un buen proceso, o al menos, un proceso en el que el técnico trabajó de verdad e hizo lo que tenía que hacer. Un técnico nunca será más importante que un jugador, aunque en el futbol la primera cabeza en ser cortada es la del técnico. Esperemos que eso no suceda con Eriksson, y que los jugadores estén a la par del gran trabajo que ha hecho Eriksson, esperemos que no lo defrauden, porque de hacerlo, estarían tirando a la basura una oportunidad única de crecer y de dar por fin ese último paso que nos ponga en la elite del futbol mundial.


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